Un poco de La Finca

El encanto de viajar al campo. Una experiencia de turismo rural en plena sierra de los comechingones.

Nuestros Inicios

Como arquitecto, (si bien dedicado durante 21 años a la docencia universitaria), habiendo realizado un posgrado en paisajismo, al retirarme de la primera actividad pero no de la profesión, convencí a mi familia, para que iniciáramos un emprendimiento, sobre la base de lo que no había en Merlo, que por las dimensiones de la superficie era factible, y era armar un complejo agro turístico, que brindara servicios a la población permanentemente, y al mismo tiempo algo distinto al turista, sostenible y de funcionamiento permanente, y que tuviera la posibilidad de retroalimentarse, ser polo cultural, didáctico, comercial y recreativo. En un país donde se planifica a muy corto plazo, un emprendimiento de estas características parecía quimérico, máxime que si bien se poseía el suelo, armar una infraestructura como la que se proyectaba era una cosa de alta inversión económica. Como primera pauta, al elaborar el proyecto, se planteo la ejecución del mismo, de las obras, arquitectura, las instalaciones y las obras de arte en etapas. Inicio: La parte de arquitectura, se proyectaba lo que es el núcleo central, donde funcionaba la confitería, la pastelería, la administración , el foyer, la conserjería, las habitaciones de hotelería, un salón de conferencias y un aula con subsuelo para cocheras, servicios y sala de juegos. En forma de abanico, este edificio central, estará rodeado de cabañas. Dispondrá de canchas de tenis, paddle y piscina. De esto mencionado, se encuentra en estado de terminación la confitería, con su expansión, la cocina, la pastelería, el aula, los sanitarios, la administración, y la primera cabaña. Lo que sería obra de arquitectura el proyecto de lo que es destinado a permanencia de turistas y visitantes es de 2500 m2 y la primera etapa que actualmente se encuentra en terminación de 880 m2. El sector de producción: Se fueron incorporando progresivamente distintos elementos, el primero fue el asentamiento del vivero, como posibilidad de ingreso económico e iniciar el aporte cultural y educativo, haciendo un convenio con la escuela Agrotécnica de Naschel, brindando el espacio para visitas escolares y de la Universidad Nacional de San Luis, y dando algunas charlas sobre temas de mantenimientos de rosales. A tal efecto se construyeron 1.200 m2 de umbráculos 240 de medio sobraculos para rosales y 900 m2 de invernáculos. Se plantó un monte de cítricos con calefacción, y un monte de frutales de distintas especies, como plantas madres. también se armó la cadena de producción de coníferas y ornamentales. En la parte de producción animal, existe un apiario, una majada de ovejas lecheras y se encuentran en principio ejecución los gallineros de aves de producción y ornamentales, proyecto realizado por la cátedra de la Escuela Agropecuaria de Naschel. Sobre el frente entre la confitería y la ruta queda un sector de cuatro hectáreas, destinado a parque y a exposiciones al aire libre. La intención de que sea todo esto es un espacio de recorrido guiado, didáctico, con producción de alimentos naturales, que quien lo visite o permanezca en él, aprenda por el contacto, a conocer y a amar la naturaleza. No se puede amar aquello que no se conoce…

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